A través de de esta nota, te acercamos un panorama actualizado de la patologia, factores de riesgo, síntomas y tratamiento1.

La degeneración macular relacionada con la edad (AMD, por sus siglas en inglés) es una enfermedad asociada con el envejecimiento que gradualmente destruye la visión central y el detalle de la imágenes. La visión central hace falta para ver con claridad y para realizar tareas diarias como por ejemplo leer y conducir.

La degeneración macular afecta la mácula, la parte del ojo que permite ver los detalles pequeños. La degeneración macular no causa dolor.


En algunos casos, la degeneración macular relacionada con la edad avanza tan lentamente que las personas no notan cambio alguno en su visión. En otros casos, la enfermedad progresa más rápidamente y puede causar una pérdida de la visión en ambos ojos. La degeneración macular es una de las causas principales de la pérdida de visión en los norteamericanos mayores de 60 años.

Existen dos tipos de degeneración macular relacionada con la edad: la húmeda y la seca.

 

¿Qué es la degeneración macular húmeda?

La degeneración macular húmeda ocurre cuando los vasos sanguíneos anormales detrás de la retina comienzan a crecer debajo de la mácula. Estos nuevos vasos sanguíneos tienden a ser muy frágiles y frecuentemente gotean sangre y líquido. La sangre y el líquido levantan la mácula de su lugar normal en el fondo del ojo. El daño a la mácula ocurre rápidamente.

Con la degeneración macular húmeda, la pérdida de la visión central puede ocurrir muy deprisa. La degeneración macular húmeda también se considera como una forma avanzada de la degeneración macular y es más severa que la forma seca. No tiene etapas como la degeneración macular seca.

Uno de los primeros signos de la degeneración macular húmeda es que las líneas rectas parecen onduladas. Si un paciente nota éste u otros cambios en su visión, debe comunicarse con su oculista enseguida para realizarle un examen completo de los ojos con dilatación de las pupilas.

 

¿Qué son las drusas?

Las drusas son depósitos amarillos debajo de la retina. Frecuentemente se encuentran en las personas mayores de 60 años. El oculista puede detectar si tiene drusas durante un examen completo de los ojos con dilatación de las pupilas.

Las drusas solas generalmente no causan pérdida de visión. De hecho, los científicos no están seguros sobre la conexión entre las drusas y la degeneración macular. Lo que sí saben es que un aumento en el tamaño o en el número de drusas aumenta el riesgo que una persona pueda desarrollar la degeneración macular seca avanzada o la forma húmeda. Estos cambios pueden causar una pérdida seria de visión.


Si por causa de la degeneración macular seca alguien tiene una pérdida de visión en un solo ojo, es posible que no note ningún cambio en su visión en general. Mientras que el otro ojo vea con claridad, usted todavía podrá conducir, leer y ver los detalles pequeños. Solamente notará cambios en su visión si la degeneración macular afecta a ambos ojos. Si un paciente tiene visión borrosa, deberá concurrir a un oculista para que le haga un examen completo de los ojos con dilatación de las pupilas.


El 90 por ciento de todas las personas con degeneración macular tiene este tipo. Los científicos aún no saben que causa esta forma de degeneración macular.

La misma imagen vista por una persona con degeneración macular relacionada con la edad.

 

 

¿Cuál es más común, la forma seca o la forma húmeda?

La forma seca es mucho más común. Más del 85 por ciento de todas las personas con degeneración macular intermedia o avanzada tienen la forma seca.


Sin embargo, si solamente se considera la degeneración macular avanzada, alrededor de dos tercios de los pacientes tienen la forma húmeda. Debido a que casi toda la pérdida en la visión resulta de la forma avanzada de la degeneración macular, la forma húmeda produce un número considerablemente mayor de pérdida de visión que la forma seca.

 

¿Puede la forma seca convertirse en húmeda?

Sí. Todas las personas que tienen la forma húmeda tuvieron la forma seca primero.


La forma seca puede avanzar y causar pérdida de visión sin convertirse en la forma húmeda. La forma seca también puede repentinamente convertirse en la forma húmeda, aún en la etapa inicial de la degeneración macular. No hay manera de predecir si la forma seca se convertirá en húmeda, ni cuando lo hará.

 

¿Quién tiene riesgo de desarrollar la degeneración macular relacionada con la edad?

El factor de riesgo más importante es la edad. Aunque la degeneración macular relacionada con la edad puede presentarse en personas de mediana edad, los estudios indican que las personas mayores de 60 años corren mayor riesgo. Por ejemplo, un estudio halló que el riesgo para las personas de mediana edad es de alrededor del 2 por ciento mientras que para las personas mayores de 75 años el riesgo aumenta a casi el 30 por ciento.

Otros factores de riesgo incluyen:

  • Fumar. Puede aumentar el riesgo.
  • Obesidad. Las investigaciones sugieren que hay una conexión entre la obesidad y el progreso de la etapa inicial e intermedia de la degeneración macular a la etapa avanzada.
  • Raza. Los blancos tienen mucha más probabilidad que los afroamericanos de perder la visión por causa de la degeneración macular.
  • Historial familiar. Las personas con miembros de la familia de parentesco directo que tienen degeneración macular relacionada con la edad corren mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.
  • Sexo. Las mujeres parecen tener mayor riesgo que los hombres.

 

¿Puede el estilo de vida hacer alguna diferencia?

Los estilos de vida pueden jugar un papel importante en reducir el riesgo de desarrollar degeneración macular relacionada con la edad. Agunas recomendaciones son:

  • Una dieta saludable con muchos vegetales de hojas verdes y pescado.
  • No fumar.
  • Mantener la presión sanguínea normal.
  • Controlarse el peso.
  • Hacer ejercicio.

 

¿Cuáles son los síntomas?

Ninguno de los dos tipos de degeneración macular (seca y húmeda) causa dolor.

La degeneración macular seca: La señal más común del tipo seco es la visión borrosa. A medida que se deterioran las células de la mácula, se va perdiendo el detalle de lo que está adelante al mirar, como las caras de la gente o las letras de un libro. La visión borrosa suele mejorar cuando hay luz más brillante. Si la pérdida de las células sensibles a la luz es de mayor grado, es posible que aparezca un punto ciego pequeño (que va creciendo) en el centro del campo de visión.

La degeneración macular húmeda: El síntoma más común del tipo húmedo de la enfermedad es que las líneas rectas se ven onduladas. Esto se debe a que el líquido que pierden los vasos sanguíneos se acumula bajo la mácula y la eleva, distorsionando la vista. También puede aparecer un punto ciego pequeño en el tipo húmedo de la degeneración macular relacionada con la edad, y esto causa pérdida de la visión central.

 

¿Cómo se detecta la degeneración macular relacionada con la edad?

Quienes tienen más de 60 años de edad y han tenido cambios en su visión central hace poco, es posible que sea señal de degeneración macular relacionada con la edad. El profesional puede detectar la enfermedad mediante un examen de los ojos en el que se dilatan las pupilas. Cuando las pupilas están dilatadas, es más fácil ver el fondo del ojo. También puede hacer la prueba de Amsler, en la que se pide que observen un diagrama que forma una cuadrícula. Si la visión central ha cambiado, las líneas se ven distorsionadas, lo cual es señal de degeneración macular relacionada con la edad.

La degeneración macular relacionada con la edad se detecta haciéndose un examen completo de los ojos que incluye:

  1. Prueba de agudeza visual. En esta prueba se usa la tabla optométrica para medir la vista a diferentes distancias.
  2. Examen con dilatación de las pupilas. Para dilatar o agrandar las pupilas, el oculista utiliza unas gotas en los ojos, mira a través de un lente de aumento especial para examinar la retina y el nervio óptico para ver si hay señales de degeneración macular u otros problemas de los ojos. Después del examen, la visión de cerca podrá permanecer borrosa por varias horas.
  3. Tonometría. Se utiliza un instrumento para medir la presión dentro del ojo. Para esta prueba, el oculista podrá unas gotas para adormecer los ojos.

 

Es posible que el oculista también haga otras pruebas para aprender más sobre la estructura y la salud de los ojos del paciente.


Durante el examen de los ojos, el oculista también puede utilizar la rejilla de Amsler. Pedirá al paciente que se cubra un ojo y que fije la vista en el punto negro situado en el centro de la rejilla. Mientras observa el punto, es posible que note que las líneas rectas parezcan onduladas. De igual manera, puede parecer que faltan algunas de las líneas. Estas pueden ser señales de la degeneración macular relacionada con la edad.


Si el oculista sospecha que un paciente tiene degeneración macular húmeda, puede sugerir que realizar una angiografía fluoresceínica. Para esta prueba se le inyecta un tinte especial en una vena de su brazo. Se toman fotografías cuando el tinte pasa por los vasos sanguíneos en la retina. Esta prueba le permite al profesional oculista detectar si existe algún vaso sanguíneo que está goteando y así puede recomendar algún tratamiento.

¿Cómo se trata la degeneración macular húmeda?

La degeneración macular húmeda puede ser tratada con cirugía láser, terapia fotodinámica e inyecciones en el ojo. Ninguno de estos tratamientos cura la degeneración macular húmeda. La enfermedad y la pérdida de visión pueden progresar aún cuando se recibe tratamiento.

  1. Cirugía láser. Este procedimiento utiliza un rayo láser para destruir los vasos sanguíneos frágiles que gotean. Se dirige un rayo de luz de alta intensidad directamente sobre los vasos sanguíneos nuevos destruyéndolos, evitando así una pérdida adicional de la visión. El tratamiento láser, sin embargo, también puede destruir parte del tejido saludable de alrededor y algo de su vista. Solamente se puede tratar con cirugía láser a un pequeño porcentaje de las personas con degeneración macular húmeda. La cirugía láser es más efectiva si los vasos sanguíneos defectuosos se encuentran lejos de la fóvea, la parte central de la mácula. (Ver la ilustración al comienzo de este documento) La cirugía láser se puede realizar en el consultorio del oculista o en una clínica de los ojos.

    El riesgo de que se vuelvan a desarrollar nuevos vasos sanguíneos después del tratamiento con rayos láser es relativamente alto y se pueden necesitar tratamientos adicionales. En algunos casos, la pérdida de visión progresa a pesar de los tratamientos.


     
  2. Terapia fotodinámica. Se inyecta una droga llamada verteporfin en el brazo y ésta viaja a través del cuerpo inclusive a los nuevos vasos sanguíneos del ojo. La droga tiende a “pegarse” a la superficie de los nuevos vasos sanguíneos. Después, se ilumina el ojo con una luz por unos 90 segundos. La luz activa la droga. La droga activada destruye los nuevos vasos sanguíneos y resulta en un deterioro visual más lento. Al contrario de la cirugía láser, esta droga no destruye el tejido saludable de alrededor. Debido a que la droga se activa con la luz, el paciente debe evitar exponer su piel o sus ojos directamente a la luz del sol o a luces artificiales fuertes durante cinco días después del tratamiento.

    La terapia fotodinámica es relativamente sin dolor. Toma alrededor de 20 minutos y se puede realizar en la oficina del médico.

    La terapia fotodinámica retrasa la velocidad con la que se pierde la visión. No detiene la pérdida de visión ni tampoco restaura la visión en los ojos ya dañados por la degeneración macular avanzada. Los resultados del tratamiento frecuentemente son temporales. Puede necesitar tratamientos adicionales.


     
  3. Inyecciones. La degeneración macular húmeda ahora puede ser tratada con nuevos medicamentos que se inyectan en el ojo (terapia antagonista del VEGF). Niveles altos anormales de un factor de crecimiento ocurren en ojos con la degeneración macular húmeda y promueve el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos anormales. Esta terapia impide los efectos del factor de crecimiento.

    Un paciente necesitará varias inyecciones que pueden ser administradas tan seguido como una vez por mes. El ojo se adormece antes de cada inyección. Después de la inyección, deberá permanecer en el consultorio por un tiempo para que le observen el ojo. Este tratamiento puede retrasar la pérdida de la visión causada por la degeneración macular y en algunos casos puede mejorar la visión.


     

https://www.nei.nih.gov/learn-about-eye-health/en-espanol/la-degeneracio...

 

Epidemiología de la DMRE

Presentamos un cuadro de la prevalencia de la enfermedad en adultos de 40 años y mayores en EEUU, donde laramente se ve que es una enfermedad asociada con el envejecimiento.

Prevalencia de la DMAE entre adultos de 40 años de edad y mayores en los Estados Unidos. La DMAE es una enfermedad asociada con el envejecimiento

The Eye Diseases Prevalence Research Group, Arch Ophthalmol. 2004;122:564-572

Esta es la prevalencia de la enfermedad en adultos de 40 años y mayores en EEUU. Claramente se ve que es una enfermedad asociada con el envejecimiento.

 

¿Qué opciones actuales de tratamiento existen?

El tratamiento de la DMAE neovascular ha presentado una interesante evolución a lo largo del tiempo. Resumimos en el siguiente cuadro los avances del mismo y las etapas que ha atravesado.

 

Pérdida de la visión rápida y progresiva (casi 2 líneas de visión después de 12 meses si no se administra tratamiento)   Procedimiento quirúrgico que utiliza el láser para producir quemaduras térmicas microscópicas y tratar alteraciones de la mácula y/o de la retina.   Consiste en inyectar una sustancia química fotosensible en la circulación sanguínea y luego irradiar luz sobre la zona afectada de la retina mientras la sustancia circula por el ojo. La sustancia se activa y sella los vasos sanguíneos filtrantes.   Inyección intravítrea de inhibidores del VEGF. Los fármacos anti-VEGF aprobados para la DMAE neovascular son ranibizumab y aflibercept. En Argentina, también bevacizumab.

 

 
    Produce formación de cicatrices en la retina y neovascularización recurrente.   Se limitaba la pérdida de la visión, pero no se obtenía una mejoría de la agudeza visual en la mayoría de los pacientes.   Resultados visuales y anatómicos transformacionales.
 

 

 

  • El tratamiento de la DMAE neovascular ha evolucionado con el tiempo.
  • Antes de la década de 1980, no había tratamiento para los pacientes con DMAE neovascular. Al no haber tratamiento, los pacientes con DMAE neovascular sufrían una pérdida de la visión rápida y progresiva.
  • A principios de la década de 1980, la terapia con láser térmico trajo esperanzas para los pacientes con DMAE neovascular. El láser térmico produce quemaduras térmicas.
  • Como complicación, el láser térmico llevó a la formación de cicatrices en la retina y una recurrencia de la neovascularización.
  • La terapia fotodinámica surgió a principios del siglo XXI. Consistió en inyectar una sustancia química fotosensible en la circulación sanguínea y luego irradiar luz sobre la zona afectada de la retina mientras la sustancia circula por el ojo. La sustancia se activa y sella los vasos sanguíneos filtrantes. Limitó la pérdida de la visión en pacientes con DMAE neovascular, pero en la mayoría de los pacientes, no hubo mejoría de la agudeza visual.
  • El principal avance en el tratamiento de la DMAE neovascular ocurrió en 2005, con la terapia dirigida que utiliza el factor de crecimiento endotelial vascular, conocida como terapia anti-VEGF (anti-vegf). Esta terapia revolucionó el tratamiento de la DMAE neovascular. La terapia anti-VEGF produjo resultados visuales y anatómicos transformacionales en los pacientes con DMAE neovascular.

 

 

Referencia
AR2007843758
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